¡Enganchados!

jueves, 25 de octubre de 2012

¡Felicidades Delia!

Hoy, día 25 de Octubre de 2012, es el 17 cumpleaños de mi amiga y lectora Delia. Ella es una persona muuuuy importante para mí y siempre me ha estado apoyando en todo momento. Pues bien, hoy es su cumpleaños y que menos que dedicarle una entrada en mi blog deseándole lo mejor. Ahora, solo le queda justamente un año para ser mayor de edad, ¿no? Pero hoy es su día, así que a vivir y disfrutarlo. 
Espero que siempre seas igual y nunca cambies, porque eres increíble y sabes que te mereces todo en este mundo.

Un abrazo de oso para Delia y todos mis lectores,

M y M.

Pd: Si queréis que os dedique una entrada en el día de vuestro cumpleaños, solo tenéis que dejarme un comentario en el blog especificando la fecha, edad y todo lo necesario. Estaré encantada de hacerlo por vosotros. Un besazo :)




" Delia "

martes, 23 de octubre de 2012

¡Nuevo Libro de la Semana!

Ya he actualizado el Libro de la Semana.

¡Pasad dentro y leedlo! Tenéis que haceros con él :)

Abrazos y mordisquitos:

M y M.

domingo, 21 de octubre de 2012

5000

Madre mía, no me lo creo. ¡Más de 5000 visitas ya! ¿Sabéis lo que eso significa no? 

Como ya os dije hace tiempo, cuando llegara a las 5000 visitas haría un evento. Pues bien, está muy cerca y próximamente anunciaré de qué se trata.

Por otra parte, quiero anunciar que he estado y estaré futuramente ocupada debido a que los estudios me tienen absorbida y debo estar concentrada en ellos. Siento si por cierto tiempo no subo nada nuevo, ni ninguna actualización al blog, pero realmente debo estudiar mucho. Por esto, les prometo que cuando tenga un tiempo libre les subiré todo lo posible, ¿de acuerdo?

Un gran saludo y mordiscos arrebatadores,

M y M.




lunes, 8 de octubre de 2012

Antes de que salga el Sol (V.III)

Capítulo 5.3

Se había descontrolado demasiado y el estado Frehor(muerte,asesinato) se había apoderado de él como un veneno letal. Hacía ya años que no le había ocurrido, pero no había podido evitar que su instinto asesino apareciera de la nada. ¿Y qué había sido lo peor? Que los ojos del cielo de aquella mujer y la sensación que desprendía de fuego ardiente habían hecho que sus impulsos más primitivos salieran a la luz y la hubiera querido atar a la cama para hacerla suya una y otra vez hasta llevarla al éxtasis más extremo y hacerle perder el conocimiento. Sin embargo, algo dentro de él le había parado los pies. Las palabras de Chad habían aflorado en su cabeza y le habían hecho recordar que no debía seguir. Además, cuando ella le había formulado aquella pregunta, había recordado al instante a la pelirroja a la que le había arrancado el corazón hacía apenas unos minutos…

Se metió en el baño para darse una ducha de agua fría. Ahora, lo que más necesitaba era algo que le hiciera volver al mundo real y pensar con claridad. Miró el reloj digital que había encima de una de las mesillas. Las cinco de la mañana. Lo mejor habría sido acostarse para olvidarse de todo, pero supo que el sueño no le acompañaría aquella noche.

Después de secarse y vestirse con unos vaqueros rasgados y una camiseta negra de seda, se encaminó escaleras abajo hacia la biblioteca. Siempre que había querido relajarse le había gustado leer algo cerca de la chimenea sin que hubiera ruido alguno. Llegó al poco tiempo, pero descubrió, con pesar, que ya había alguien dentro.

-          Duncan- La voz de Igor resonó en toda la sala.

-          ¿Qué haces aquí? Tú no sueles rondar estos lugares.

-          Lo sé, pero me apetecía cambiar de rutina así que decidí entrar en este sitio. No es de mi agrado que digamos, pero supongo que no todo tiene que ser siempre perfecto.

-          Si no te gusta, ¿por qué no te largas?

-          ¡Oh! Tampoco tienes que ser así conmigo Könungr.

Duncan lo acuchilló con la mirada. Igor siempre había tenido el mal gusto de llamarle "rey", aunque él sabía perfectamente que nunca le habían gustado aquellas cosas. Él había sido siempre el tipo de persona que había querido hacerse con el mando del poder y la aparición de Ivett no le había hecho ni un ápice de gracia. Incluso él había tenido que enfrentarlo para que no la matara en aquel momento.

-          ¿Qué es lo que quieres?

Conocía a Igor bastante tiempo, así que sabía que no estaba allí por simple placer. Este sonrió cínicamente y se levantó del sillón en el que estaba sentado.

-          Eres más astuto de lo que pensaba- Su voz mostraba un cierto tono burlón- Siempre supe que tú eras el más cualificado para asumir el mando… Después que yo claro está.

-          Igor si has venido hasta aquí para discutir, puedes marcharte en este instante.

Entonces fue cuando los ojos ambarinos de Igor se oscurecieron hasta tornarse de un oro negruzco. Lo miró con todo el odio que había recorrido sus venas desde que se decidió que él sería el jefe del clan. Sin embargo, jamás le cedería su puesto a aquella escoria. Era el tipo de persona que nunca lograría la armonía necesaria para la existencia de su raza.

-          Que sepas que no te considero mi superior. Que la Diosa te haya elegido a ti como líder no quiere decir que yo lo haya aceptado. Algún día se demostrará que todo fue un error y que yo habría sido el más indicado para el puesto.

Una sonrisa provocativa se dibujó en el rostro de Duncan.

-          ¿Quieres volver a enfrentarte a mí?- Sabía que él no sería capaz ni de tocarle un dedo- No quiero volver a dejarte en el estado en el que acabaste.

-          No todo es cuestión de fuerza- dijo mientras lo fulminaba con la mirada.

-          Lo sé, pero en este caso tú eres el perdedor. Así que, si me permites, me retiro a mi habitación.

Mientras le daba la espalda y salía de la sala, Duncan notó como los ojos encolerizados de Igor le mandaban invisibles puñaladas a su espalda. Él jamás logrará ser líder. Se dijo a sí mismo mientras subía los escalones de la mansión para encerrarse en su cuarto y quedarse profundamente dormido al fin.




sábado, 6 de octubre de 2012

Antes de que salga el Sol (V.II)

Capítulo 5.2

Ivett se levantó sudando de aquel sueño. ¿Acaso había visto lo que había visto? Aunque fuera una pesadilla había parecido muy, pero que muy real. Duncan sería capaz de… No. ¿Por qué pensaba aquello? Pero había sido tan real… Tanto que había sentido lo mismo que aquella pelirroja. Menos mal que solo había sido un sueño, porque o si no… Aleja ese pensamiento de tu cabeza. Pensó en su fuero interno mientras se levantaba de la cama. Estaba sola, aunque había una bandeja en una de las mesillas con unos sándwiches y unos zumos de fruta que seguramente Mery le habría dejado ya que ella sabía a la perfección cuanto le gustaban aquellas cosas. Se acercó a una de las ventaras y, cuando miró al exterior, lo vio. Duncan llegaba volando y aterrizó justo a la entrada de la mansión. Su rostro parecía un muro de hielo y sus ojos verdes eran como piedras en aquel rostro. ¿Le habría pasado algo? O quizás… No. Imposible. Sin embargo… Decidió que quedarse allí sentada no le daría la información que quería, así que se levantó y salió de la habitación escopetada. Bajó las escaleras a un ritmo atroz y justo cuando estaba llegando al final, sus pies le fallaron estúpidamente y fue a caer al suelo cuando unas enormes manos evitaron que su cuerpo sufriera daños. Ascendió la miraba y se encontró con el frío glaciar del Polo Norte. Duncan la había salvado, pero tenía la sensación de que corría menos peligro lejos de él.

-          Gracias- Dijo mientras se incorporaba- ¿De dónde vienes?

-          De cazar.

Un escalofrío le recorrió el alma ante aquellas oscuras palabras. Todo su ser desprendía un aura asesina y tentadora, como un cierto sabor al chocolate más puro.

-          Y, ¿qué tal?

Sabía que aquella pregunta era ciertamente estúpida, pero fue lo mejor que pudo preguntar.

-          ¿Tengo que responder a eso?

-          No… Claro que no.

-          Muy bien. Entonces, adiós.

-          ¡Espera!

Y justo cuando iba a pasar por su lado, sin previo aviso, su brazo se alargó para agarrarse a su camiseta. No entendía por qué había ordenado su cerebro tal acción, pero decidió hacerle caso por esa vez.

-          ¿A dónde vas?

Su cara reflejaba la necesidad de apartarla de un fuerte golpe y largarse de allí, pero sabía que no debía hacerlo.

-          A mi cuarto. Necesito una ducha.

Solo llegó a percatarse de que iba manchado de sangre completamente cuando pronunció esas palabras.

-          ¿Qué te ha ocurrido?

-          ¿A mí?- Una sonrisa de lo más despiadada apareció- Yo no he sufrido ningún daño, tranquila.

-          ¿Seguro?

La miró esta vez de una forma diferente. La escrutó de una manera tan intensa que se estremeció por dentro y notó que ciertas partes de su cuerpo despertaban ante aquellos ojos del color de la hiedra.

-          Sí.

Y ya no pudo hablar más debido a que unos impulsivos labios fueron a impactar contra los suyos en un beso desgarrador. Su boca le supo a guerra, a muerte, a sangre, pero… También le supieron a un cierto toque de melocotón, su fruta favorita. Formaban una extraña mezcla que le hizo sentir como en el infierno más deseado que existiese. Al separarse, no pudo evitar que su cuerpo ardiera por zonas que no debían y que le costara respirar de una forma demasiado sensual. Él clavó aquellos ojos de serpiente en ella y la tomó entre sus brazos cual princesa de cuentos de hadas, solo que sabía que no acabaría con un final demasiado puro y perfecto. No. Lo que aquel hombre iba a hacerle debería estar prohibido y lo sabía perfectamente, pero no puedo evitar que aquellos brazos la envolvieran como una cálida y suave manta a los que se aferró con fuerza.

Llegaron a su habitación. Era una sala de tonos oscuros y tenebrosos, pero en aquella situación creaba cierto aspecto erótico. Él la dejó sobre la cama y comenzó a besarla con impaciencia, como si no quisiera perder ni un segundo de tiempo. La besó en la boca, en el cuello y le dio unos sabrosos mordisquitos en la oreja que le hicieron humedecer cada vez más. ¿Quién era? ¿Un Dios del sexo o algo parecido? Pues no le importaba si le enseñaba algún truco que otro… Una de aquellas enormes y perfectas manos fue a parar a uno de sus pechos y jugó con él hasta que le hizo soltar un pequeño alarido de placer. Sin embargo, ella no tenía pensado quedarse en el primer plano todo el tiempo. Sus manos fueron a parar a la parte de atrás de su cabeza, y le agarró su negra melena con una insistencia de lo más atrayente, hasta que consiguió colocar de nuevo los labios de aquel macho sobre los suyos. Le besó con furia, con pasión. Y le recordó a una película porno que había visto una vez sin querer haciendo zapping a altas horas de la noche. Él respondió al beso con agresividad y le mordió su labio inferior de una manera demasiado satisfactoria que hizo que estuviera a punto de explotar.

-          Dios… ¿Qué se supone que eres?

Ante el sonido de su voz, se detuvo. Ivett lo miró confusa ya que no comprendía porque se había parado de una manera tan repentina.

-          ¿Te ocurre algo?

-          No… Ivett. No debemos hacer esto.

Duncan se levantó raudo de la cama y ella se quedó mirándole sin comprender nada.

-          Por favor… Vuelve a tu habitación y no vengas más a verte hasta dentro de unas horas. Necesito descansar.

Ivett siguió sin entender que era lo que había hecho que aquel ángel se echara atrás en ese momento, pero cuando vio el misterioso dolor que desprendían sus ojos, se puso de pie y se marchó fuera de la sala. Por un segundo permaneció fuera, como si esperara que el ángel saliera de un momento a otro y la volviera a sumergir en el mundo del deseo, pero se dio cuenta de que no sucedería tal cosa y, maldiciendo entre dientes, se fue y se encerró en su cuarto por un largo tiempo.




lunes, 1 de octubre de 2012

¡Elección de Portada para mi novela!

Buenas noches, queridos y queridas Enganchados. El fresco otoñal amenaza con aparecer y ya nos vamos poniendo las chaquetas para abrigarnos, ¿verdad? Seguro que nos encantaría tener a un abrasador hombre lobo a nuestro lado, ¿cierto?

Como todo, el verano no es eterno y su fin ha llegado, pero ya veréis como dentro de nada ya vuelve a aparecer. Con el fin del verano se va la playa, el bikini, el sol, el calorcito... Bueno, que se van muchas cosas que nos agradan. Sin embargo, aunque el otoño es la época en la que el frío abre sus puertas, también es una época de olores exóticos y deliciosos y fechas muy importantes ya empiezan a aparecer... ¡Como Halloween! Ese día subiré una historia corta de terror así que espero que la disfrutéis.

En fin, después de esta introducción me gustaría anunciar que me he pasado toooooda la tarde buscando imágenes que pudiera utilizar para mi novela "Antes de que salga el Sol", solo que he decidido titularla al final "La Leyenda de la Arcángel". Además, las he modificado y elaborado de tal forma que no se por cual decidirme. ¡Pues bien! Aquí debajo os adjunto las dos portadas que mejor me han quedado y me gustaría que votarais acerca de cual es la mejor de las dos. Con un comentario en la entrada o en el chat en la que expliquéis cual debe ser la ganadora basta. Así que... ¡Ayudadme!

Pd: Lo cierto es que me lo he currado bastante para que quede realmente intensificada la idea de mi novela, así que espero que mis seguidores realmente se preocupen por este hecho ya que es posible que al acabar la novela sea publicada :3

Un saludo y abrazos venenosos,

M y M.



1: Portada primera.




2: Portada Segunda.